Alicia siempre me cita

En verano con un amigo director de cine, David, impartiremos una clase sobre una película que me encanta. El sobre miles de matices de la película, un servidor sobre aspectos neurocientíficos y chamánicos de la misma que no se captan a priori. Queda mucho aún… pero si llega será un psicocine entrañable. Vendrá Alicia de invitada.

Alicia siempre me cita.

Cuando hace años exponía las limitaciones de la teoría de las emociones básicas, o el hecho de que culpa, vergüenza y orgullo son tan rápidas como cualquier otra emoción, o la absurdez de las microexpresiones faciales y la detección de mentiras, siempre, siempre, aparecía mi nombre en sus escritos y posts. Es muy amable conmigo.

Alicia, es cofundadora, junto con Raquel, ambas psicólogas, del primer club de Psicolectura: Club Clandestino.

Crearon el club ofreciendo una visión innovadora con perspectiva psicológica profunda dando un paso más allá con las mismísimas autoras de los libros. No solo con libros, sino también con psicocine, viendo en personajes, tramas y actores más allá de lo habitual.

En ciencia hay una muy buena costumbre: citar el trabajo de otros, como hace Alicia. De hecho es obligatorio en la ciencia.

Te pongo un ejemplo de un trocito de un paper mío sobre culpa. Cada frase como verás lleva su cita:

«Guilt is based on self-agency and, when our actions affect another individual, empathy is required by adopting the perspective of the affected individual(s) (Hoffman, 2000). Two main types of guilt have been studied: deontological or intrapsychic (Monteith, 1993; Wertheim & Schwartz, 1983) and altruistic or interpersonal (Baumeister, Stillwell, A. M., & Heatherton, 1994; Tangney & Dearing, 2002), the latter being the aim of the present study.

«

En Empatía en un mundo que duele, hay nada más y nada menos, que 725 citas y de esta manera se reduce la opinión y el amimefuncionismo. En agradecimientos están incluidos además varios catedráticos y profesores, y también los nombres de los revisores de algunos capítulos que dieron el visto bueno a la publicación.

Citar es muy importante.

Podríamos pensar que vale, que a mí qué me importa, pero en realidad es una práctica muy necesaria porque:

respeta el trabajo y esfuerzo de otrosayuda a difundir el conocimientomuestra una actitud prosocialvalora el mérito y la transparenciareduce la posibilidad de la mentira al poder investigar la fuentecontrarresta la vanidad habitual de los tiempos del invididuoanima a contrastar, argumentar o proponer mejoras.

¡Casi nada!

En la vida cotidiana no siempre ocurre.

Te habrá pasado encontrarte con personas que usurpan el trabajo de otros sin más. O que asumen como propias las ideas que tú propusiste.

O colaboraciones y proyectos en donde viertes ideas, planes, conocimientos que luego no se llegan a concretar en nada pero quedan para el otro. Es el conocido «brain picking».

De eso también se aprende. No pasa nada. Además no creo que hayas sido tan bobo como yo. Pero poco a poco vamos eligiendo gente como Alicia. La red de la vida es una red de agencia, no de pasividad. Busquemos coros y bandas, no tanto solistas aislados del vínculo con otros. Seamos agentes de reciprocidad genuina, de reconocimiento del otro.

Hay tanto que compartir, que valorar, que amar, que no hay freno ni temor por reconocer a los otros.

Citar es una buena práctica en la ciencia. También en la vida.

Citar es expresar activamente el cerebro social que somos.

Citar tiene que ver con la cuarta dimensión del libro: empatía activa

Alicia: Hoy te cito a ti.

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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