Ciencia y el punto medio (I)

Hola,
 
Voy a compartir contigo un par de artículos de INTEGRACION, no de exclusión. Como el viernes 10 de noviembre es el día de la ciencia para el desarrollo te comparto dos escritos.

A veces cuando compartes algo de ciencia, surgen reacciones que encajan en patrones prefijados. Te suelen decir que:
1. «la virtud está en el medio»
2. «Todas las opiniones son válidas, hay que aprender de todo»
3. «lo que dice la ciencia no me gusta»
4. «la ciencia es limitada»

5. «la ciencia no es práctica»
6. «los resultados no encajan en mi experiencia»
7. «si eres científico no puedes ser espiritual»


Algunos detalles.

1. La ciencia está en un extremo 🤔.
He escuchado cosas como «pseudociencia y ciencia, la virtud está en el medio». Sería algo parecido a decir «felinos y bacterias, la virtud está en el medio» o si quieres 
«borracho los lunes, ebrio los martes, la virtud está en el medio». La ciencia es un método, no está ni en medio, ni a la izquierda ni a la derecha ni arriba ni abajo. Intenta mediante un método validar o refutar una hipótesis. Y a diferencia de otras disciplinas, acumula conocimiento, que no es poco. Punto. Como método es una joya contra sesgos, creencias, apriorismos y falacias. Y como método no es un individuo solitario en RRSS  diciendo lo que le apetece y que se enfada si lo pones en duda. Es un esfuerzo conjunto y objetivo.

2. Todas las opiniones son válidas, hay que aprender de todo. Dudo mucho que haya que aprender algo de la moral rígida, , de los discursos de odio, de las opiniones que defienden la ablación de niñas, o de conspiraciones que dicen que Filomena no trajo nieve sino un polvo blanco experimental. Tampoco de quien manifieste que el volcán de la Palma eran en realidad pruebas nucleares. Este relativismo es el síndrome de Procusto, aquel posadero de la mitología griega que serraba las piernas de los viajeros altos y descoyuntaba a los bajitos para que coincideran con el tamaño de la cama que tenía en su hostal. Al confundir libertad de expresión con todas las opiniones son igual de válidas, en vez de aprender más, uno se enreda donde no hay tela que cortar.

3. La ciencia no tiene porqué gustar. Si no gustan los resultados, si no encajan en expectativas, si te exige cuestionarte o prefieres seguir como hasta ahora, es secundario para ella. Su objetivo no es gustar ni alabar. A mí me gustaría que el cerebro y la conducta fueran más sencillos, pero son lo que son. Conviene saberlo.  

4. La ciencia es limitada. Evidentemente. La ciencia no es completa ni total, pero se suele olvidar que ninguna disciplina o saber humano lo es: no lo es la religión, ni la política, ni el arte, ni siquiera la filosofía. De modo que no conviene acusar a la ciencia de lo que el resto también carece. A pesar de la limitación de cualquier disciplina, éstas pueden ser útiles. En mi caso el que me guste la ciencia, no implica que no habite o explore otras disciplinas.

5. La ciencia no es práctica. Es tan graciosa que la dejamos para el siguiente artículo.



6. La ciencia no encaja en mi experiencia. La verdad que en la de ninguno en muchísimos aspectos. No en vano nos parece que:
1. «somos seres únicos» en un planeta que evidentemente está en el centro del Universo.
2. «somos la especie elegida» y los animales no tienen mente, ni alma ni conciencia y son seres «menos evolucionados» e «inferiores».
3. «los humanos somos siempre racionales y conscientes».
y 4. «poseemos libre albedrío», dado que si quiero coger un boli ahora, lo cojo y si quiero pensar en azul, pues pienso en azul.

Freud ya nos comentó que hubo golpes bajos a eso que muchos llaman «mi experiencia» y a nuestro narcisismo.

  • Copérnico desmontó el 1º,
  • Darwin el 2º, reconfirmado y ampliado año tras año como una especie más, incluso azarosa en la evolución,
  • y el 3ª el mismo Freud, dado que existe un procesamiento subconsciente en toda psique.
  • El Nº4 lo desmontan la neurociencia (en tercera persona) y el camino meditativo genuino (basado en experiencias conjuntas compartidas, no es la de uno solitario) y numerosas tradiciones de filosofía perenne.
  • Hay una … La IA nos va a obligar a hacernos preguntas muy serias sobre quiénes somos. Ya conocerás a muchos que sin conocerla dicen que nunca podrá alcanzar X, Y, Z…


La experiencia y el sentir son muy importantes, pero como bien muestra el 🧠 como órgano predictivo, son muy sesgados, de ahí que suelen ser formas limitadas de conocimiento, por propias que sean. La ciencia no anula nuestro sentir, en todo caso, nos podrá animar a contextualizarlo.

Se puede ser científico y artista a la vez, de hecho ambos están en el mismo 🧠. Se puede defender la ciencia y amar la filosofía, la pintura y la sociología o lo que toque. Simplemente se tiene un método en el que todos confían, aunque no lo reconozcan. Cuando montas en coche, subes a un avión y un tren, cuando llevas a un familiar con infarto al hospital, cuando entras a internet y a RRSS, incluso cuando amas un tutorial youtube anticiencia, la estás usando y validando constantemente.

De hecho en los países donde se fomenta y cultiva más, se adquieren mejores niveles de felicidad y bienestar. De cajón.

7. La ciencia y la espiritualidad encajan a la perfección. Uno es un método en tercera persona para aumentar el conocimiento y evitar sesgos. La espiritualidad es un proceso en donde el practicante, a través de una buena guía, descubre la naturaleza de la mente y la no autoría de muchos procesos. No tiene nada que ver con creer en el más allá, en entidades, en poderes, en seres, ni en visiones dualistas o etéricas. Nada, 0%. No es mi opinión… se alerta de ello en toda la filosofía perenne. Se puede ser científico poco espiritual o muy espiritual. Aunque como espiritual se suele confundir con creer, suele servir de poco esta explicación.

En mi caso desde el cerebro social, la ciencia no colisiona con 34 años de experiencia meditativa, ni con más de 100 retiros de introspección dirigidos ni con todas las artes marciales que aprendí y enseñé ni con una búsqueda obsesiva de espiritualidad desde muy joven en templos, selvas y desiertos ni con ayudar a comprender el comportamiento humano en una organización para mejorar su persuasión e incrementar sus beneficios. Todo lo contrario, me ayuda a tener una mirada en red, compleja, com-plexus, entretejida.

Suelo decir como resumen:

«No todo es ciencia, pero no sin ella».

 

Abrazos,

Dinos que te ha parecido este artículo, Puntúa (DE 1 A 5 ESTRELLAS).
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