¿La gente cambia o no cambia?

Si preguntas dentro de determinados sectores lo tienen claro:

cualquier persona puede cambiar, basta que se lo proponga.

Entonces:

Uno podría por fin ser ese quien siempre quiso ser.

Esa versión de la que uno nunca se avergonzaría.

Una mente sin contradicción porque por fin querer y hacer son uno. Un ejemplo para sí mismo y los demás.

Una muestra definitiva de carácter, un estoico de pura cepa.

Un manifestador de realidades en toda regla.

Si esto es cierto, el mundo se divide fácilmente en dos:

currantes corajudos apasionados con cociente agallas

VS cobardes pusilánimes débiles flojillos de mentalidad que ni siquiera son capaces de cambiar ellos mismos.

En realidad hay que mirar más allá.

Cuando decimos que alguien cambia, o puede cambiar,

¿a qué nos referimos?

¿Sus hábitos?

¿Sus valores?

¿Sus capacidades?

¿Su voluntad?

¿Su personalidad?

¿Sus actitudes?

¿Sus creencias?

¿Todo?

¿Nada de eso?

Te pregunto…

¿Sería útil a nivel de supervivencia que fuera muy sencillo cambiar?

¿Sería útil que fuera muy muy difícil cambiar?

Cuando vemos estudios donde se muestra que las personas cambian en X, Y, Z características, ¿has mirado si son estudios a corto, medio o largo plazo?

Algo más…

Tienes 35, 40, 45 años y llevas toda la vida intentando «cambiar».

Incluso has hecho Mindfulness y cosas parecidas, por supuesto cursos de inteligencia emocional por un tubo. ¿Cuánto queda por cambiar? ¿Ya estás al 93% de tu versión optimizada?

El escenario que normalmente no te cuentan…

Llega alguien y cambia por fin.

Consigue ser simpático, estar más delgado, levantarse pronto y no fallar nunca a las clases de inglés.

Además no discute ya en reuniones familiares ni siquiera si el cuñado dice barbaridades.

Incluso medita bien y por fin cuando cierra los ojos no hay apenas pensamientos.

Las patatas fritas otrora símbolo de quererse poco y dejarse llevar por el mal camino ahora son lejanos recuerdos.

Por supuesto la persona ya es productiva.

Ha ganado 3 horas al día con las técnicas de productividad heavy metal de aquel seminario y sestea plácidamente porque es el único de este país que resuelve en 4 horas el trabajo de 12 horas.

La persona ha cambiado «mucho» y sin embargo sigue sintiendo que algo falta…

Igual es que lo de cambiar o no cambiar NO es la clave.

Para reflexionar:

Por qué no consigo cambiar lo que sí quiero cambiar.

Por qué si consigo cambiar,  cierta insatisfacción vital sigue ahí.

¿He cambiado realmente o me adapto según circunstancias?

¿Qué es lo que nunca cambia?

¿Qué es más inteligente, pensar que las personas cambian o no?

Dale vueltas un rato a esas preguntas.

¿¿¿POR QUÉ es importante todo esto???

Por que la gente gasta mucho tiempo y dinero en cosas que no funcionan.

Por que si no saben qué cambia y qué no y hasta cuándo, van perdidos.

Por que sufren si no cambian, sufren en el cambio, y sufren después.

Por que estiman que el cambio o su contrario dependen solo de ellos.

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

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Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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