Los ayunos de Dopamina de mi padre

Te sonará el término ayunos de Dopamina. Se trata de prácticas deliberadas en las que uno deja el móvil unas horas en casa, o se permite el «impresionante logro» de no mirar las redes sociales los fines de semana. De este modo uno demora ciertas gratificaciones, no entra al trapo en actividades de reacción inmediata  y se «desintoxica» de internet, TV, comida o lo que toque.

No lo veo tan especial la verdad. Mi padre ya hacía estas cosas cuando yo era niño :). Los fines de semana se dedicaba a disfrutar de la familia y hacer sus cosas. No recuerdo escucharle hablar mucho del trabajo los sábados. En vacaciones sucedía algo parecido. Bajabas a la playa, se echaban la siesta, paseábamos y los papás hablaban de sus cosas. No me imagino a mi padre afanado por leer el periódico a todas horas y luego necesitado de apartarse de cualquier kiosco, no sea que cayera en dudas dopaminérgicas.

Me pregunto si cuando utilizamos términos de este tipo estamos perdiendo madurez más que dopamina. Si nuestra forma de vivir está centrada en todas esas perlas que el desarrollo personal nos indica como logro, hipermentalidad, inteligencia emocional infinita, cociente agallas, oxitocinas varias, aguantar injusticias sociales en nombre de «oportunidades» y éxito ruidoso (nunca silencioso, familiar o discreto) mal vamos.

Ante la falta de madurez, uno será presa de supuestas dopaminas, para luego ayunarlas ¿?. O sea divulgar como un poseso en redes sociales a todas horas y luego decirle a tu gente que vas a salir de ellas unas horas. O vanagloriarte del online y luego anhelar desconexión digital. Impresionante logro.

Ante la falta de madurez, caemos en oxitocinas princesas y cortisoles malvados. También en la amígdala que se enciende cuando ves a la suegra, o en el cingulado, (que tiene un nombre más malvado), y el problema ya no es aprender a comunicarse, reflexionar, perdonar o aceptar a la suegra, el objetivo ahora es la amígdala. Incluso podría meditar «para» bajar la amígdala y el stress. Buff…

Ante la falta de madurez, seré presa de romanticismos exóticos. Buscaré salud neandertal, ritmos de vida solares y lunares como en la antigüedad y decálogo de vida de Marco Aurelio, el gran emperador y sabio, pero que tenía sus cosillas oye, como aniquilar a otros ejércitos o enchufar a su hijo Cómodo, poco dotado para el cargo, de sucesor.

  • Tengo en gran estima a los Neandertales que conste, de los que llevamos el 3% de ellos en nuestros genes, o sea, que tuvimos sexo con otros homínidos (¿chulo no?), perdiendo ese «odio» al diferente que tanto se ve en los políticos.
  • También tengo aprecio a Marco Aurelio y sus «Meditaciones» pero no tanto cuando se ofrecen como simples y prácticos en oposición a filósofos densos y teóricos como Aristóteles o Platón. ¿¿¿¿Aristóteles denso y poco práctico????


La dopamina en realidad es más compleja. No es posible tenerla a cero y luego tenerla a tope. Varía en función de la actividad y junto al resto de neurotransmisores. El cerebro no es simplón, ni con las hormonas ni con los neurotransmisores ni con sus regiones. Comparar el “ayuno de dopamina” con las adicciones no es muy adecuado. Caemos en el estigma de nuevo, de esos que sí que tienen poca dopamina, los enfermos de Parkinson (de hecho se les receta al inicio L-Dopa). Me pregunto cómo les hace sentir el escuchar en todos los sitios que la gente hace «ayunos de dopamina». No debe ser muy agradable me temo.

Dejar el móvil 48 horas, o buscar incomodidad el viernes y sábado para continuar la comodidad el domingo, no tiene mucho que ver la dopamina sino con la madurez, con el manejo de la atención y sobre todo con la sabiduría. Ésta implica, no de forma teórica sino experiencial, la capacidad de valorar, percibir y construir la realidad tal y como es, dificultando muchísimo la necesidad de estímulos alocados, veloces y cambiantes. Vamos que si eres capaz de disfrutar de Ciudadano Kane difícilmente necesitarás el ritmo de Fast&Furious 9. No te seduce en absoluto.


Dejemos la dopamina baja para los enfermos de Parkinson y los antipsicóticos que la reducen para la esquizofrenia. Mejor dedicarnos a ser maduros y cultivar sabiduría.

En el desarrollo personal genuino, no hay dopaminas, amígdalas, cortisoles malvados ni críticas infantiles a Aristóteles.


Más importantes son estas cosas, que no verás en Instagram ni en Linkedin:

1 Sentido de Vida
2 Autoindagación
3 La red compleja

El primero se confunde con metas y sueños, así de despistados estamos.

El segundo se desconoce, porque cerramos los ojos de forma pasiva mientras meditamos y si pensamos en autoindagar creemos que es pensar y reflexionar sobre nosotros.

El tercero ni comento, tenemos tanta necesidad de control que no vemos más allá.

Estos 3 temas son los que voy a recorrer, 100% práctico, el 15 y 16 de julio en Madrid. Este año no imparto retiro, pero sí saco un hueco para este seminario.

Si te interesa el «desarrollo personal» igual sales con muchas ideas transpuestas, otras caducas, pero la mente más ligera y clara sobre qué hacer, cómo y porqué. No sé si eso, lo digo como neurocientífico, eleva o baja tu dopamina, pero sí conozco lo que hace con tu sabiduría.





Abrazos,

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