Mentalidad, mentalidad y mentalidad

Hola,
 
Habrás escuchado el término… Desgraciadamente en mi caso miles de veces. Daba igual que delante hubiera catedráticos, monjes, psicólogos, músicos virtuosos, escritores magníficos, neurocientíficos o filósofos. Llegaba alguien y te soltaba que todo depende de la mentalidad y del mindset. Evidentemente había que callar algunas veces, morderse la lengua en otras y en una de cada mil decir «oye, para ya. ¿Hablamos en serio de esto?».

Ell@s decían:

  • ¿Estás en el paro? Dale al mindset.
  • ¿Estás sin pareja? Sin mindset ¡¡cómo vas a encontrarla!!
  • ¿No facturas 7 cifras con lo listo que eres? Te falta mindset.
  • ¿En tu empresa no están todos alineados? Falta un mindset grupal.
  • ¿Quieres vender mil cursos? Tienes que entrenar el mindset.
  • ¿En la empresa mucho stress y ambiente bajo en ética? Más mindset.
  • ¿Diriges un equipo? Les tiene que inculcar el mindset a esos inútiles.
  • ¿No sigues las dietas de 1500 cal?  ¡ Mindset !
  • ¿No tomas batidos proteicos, recitas dos frases de Marco Aurelio y haces 4 dominadas, 20 burpees y 10 minutos de meditación y así ya «haces» desarrollo personal? Te falta mindset chic@.

No te exagero, pero así era.

Es un clásico: si eres pobre, soltero, feo, bajo, torpe o te va regular en algo es porque no te lo curras (grit), no te lo crees (mindset), no te posicionas (actitud) o no te atreves (cociente agallas).

Estos mensajitos de dudable CI venían de  «gurús Pablo Motos» donde en medio de un cerebro social, un colectivo social, una sociedad de la que formamos parte y situaciones sociales y mundiales que en los últimos 20 años harían resucitar a Voltaire, Spinoza y Stuart Mill, los gurus insisten en actitud, mindset, grit y agallas.

No sé tú pero yo aprendí a gatear, caminar, andar, ¡hablar!, correr, saltar, jugar al fútbol, basket, bici y ¡matemáticas, lengua e inglés! sin tener que convencerme de ello.

En realidad para ser ingeniero, biólogo, neurocientífico, filósofo, matemático, programador en Java, pintor, escultor, antropólogo, futbolista o violinista es secundario convencerse o no de ello.
De hecho hay muchos convencidos que nunca lo podrán ser. Y otros que simplemente se ponen y no necesitan visualizarse la verdad.

Cuando yo estudié ingeniería ¡empezamos 1000!, pero acabamos 26 a curso por año. Si hubiera intentado yo ser pintor en esa época, hubiera sido de los que, por convencido que estuviera, muy difícil lo habría tenido.
Mi amiga Aracely no. Ella pintaba cuadros, dibujos y producía arte como si nada. Sacó bellas artes con notas altísimas sin mindset ni agallas. Ella decía que no estaba segura que sus obras fueran para tanto. Más fácil: le gustaba mucho y se le daba exquisitamente bien.


Esto cuesta aceptarlo. No es un mensaje que guste. Reconocer que existe inteligencia y talento, esfuerzo y perseverancia «no mola». Pero enfadarse o negarlo no lo evita. Si tu hijo se mentaliza para ser un grande en el ajedrez, es irrelevante para conseguirlo. Al cerebro le importa un pimiento si te crees que vas a ser Kasparov. Lo que le importa es cómo resuelves una apertura o una defensa fruto de tu brillo (g) y tu experiencia. Te sorprenderá saber que personas que llevan diez mil horas en ajedrez son batidas en 5 minutos por otras que llevan solo 150 horas.

Estas joyitas vienen de USA en el 95% de los casos. De un ambiente de «superación» muy peculiar por decirlo suave. El Mindset fue un popular libro y popular charla TED (faltaría más) de Carol Dweck hace 20 años. Lo que es menos popular es el metaanálisis y revisión sistemática (la más alta forma de evidencia en ciencia) que analizando las intervenciones basadas en Mindset en empresas, universidades y colegios, los resultados son de pobres para abajo.

Aquí tienes el enlace por si te interesa. Los efectos son muy leves y acaso para estudiantes de bajo nivel socioeconómico, a los que en cualquier caso les sentaría mejor otro tipo de intervenciones. De hecho el boom inicial se ha ido desinflando… sucede con varios constructos novedosos.

A veces me han argumentado que no es solo mindset – convencerse sino que una práctica deliberada (actitud jeje) es vital, en línea con el mito de las 10000 horas. Si lees el segundo adjunto compruebas de nuevo algo evidente: hay gente que con 10 horas de piano hace viguerías y otros no hay manera. Ni siquiera las 10.000 horas conscientes, en los temas que cita el artículo, son la clave central… Decirle a las personas, especialmente a los niños, que todos son talentos ocultos y genios, que solo tienen que frotar la lámpara y que todos pueden hacer todo porque son «creativos» no tiene nombre.

Pensarás que estoy en modo pesimista… Pues no.

Agradezco a un profesor que en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid a los 17 años cuando fui un trimestre para prepararme para el futuro como arquitecto, me dijera que ni iba a ser fácil ni iba a ser rápido esa parte. Hice caso y se me dio bastante mejor estudiar ingeniería. No te cuento decenas de casos, pero esa sinceridad acelera el camino más que mil mentalidades para creerme Kasparov.

La sinceridad, la verdad, se puede decir con educación y buenas formas llegado el caso. Creerme o que me hagan creer que la mentalidad es clave para tener pareja, encontrar trabajo o volverse rico es una tomadura de pelo.

Alguno piensa que si no venero el mantra de la «actitud» es que apelo a la mala actitud y a ser un holgazán ruin y desganado. Pues no.

Apelo a:

  • ser un poco más sabio,
  • reconocer las diferencias individuales,
  • desarrollar nuestras habilidades
  • y abrazar la complejidad social.
 

Los humanos, por cierto, se suelen
a. motivar en grupo,
b. cuando se sienten apoyados (que no engañados)
y c. perseveran más fácilmente en aquello que aman o tienden naturalmente a la excelencia.

Aún así, aún arropados y embriagados en pasión y talento, siempre estarán bañados por la incertidumbre, no por su mentalidad.


Abrazos,

Dinos que te ha parecido este artículo, Puntúa (DE 1 A 5 ESTRELLAS).
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