Buenos días
Dicen que estamos en la era de la (falta de) atención y que todo el mundo pelea por tu atención. Tenemos los que nos roban la atención (redes sociales, internet, noticias) VS las técnicas que tenemos que hacer para lo contrario (mindfulness y otras por ejemplo).
¿No te suena raro? ¿Existe algo que no tenga el formato «síntoma de un problema – fármaco para paliar el síntoma»?
El caso es que «intentan» al parecer captar nuestra atención durante unos segundos.
Y de ahí nos muestran una ecuación:
1. Capta la atención de alguien
2. Para ello «sé tu mismo» entendido como que no te cortes y puedes ser palabrotero, irreverente, super cool, o lo que toque. En realidad el nombre apropiado es «histrionismo». O bien baila, salta, provoca, insulta, saca pecho, el objetivo es captar atención.
3. No estés en el medio. Polariza porque al polarizar, agitas, azotas usuarios, creas algunos haters pero los que les gusta comentan tus posts, videos, escritos. Tienes Youtube por montera.
4. En ese proceso te dan Likes y Tweets y loving faces 😍.
5. Esa es tu audiencia a la que debes hablar, «cuidar» y la que te seguirá, comprará y hará caso simpre.
6. Vuelve al punto 1, aumenta likes, audiencia y ventas. Ya has alcanzado el «éxito».
Este proceso se basa en persuasión débil. Lo es porque, así se llama, está basada en argumentos débiles. Sabemos en el cerebro social, que los argumentos débiles generan persuasión poco estable y duradera. De hecho se vuelve muy vulnerable a otra polaridad, otra «atención», otro más «histriónico» y otra «novedad».
Pero es que además hay otra trampa. El usuario, si vende, o si «convierte», o si consigue seguidores, cree que ha funcionado. Y ahí entra en una espiral de autoconvencimiento de su propia creencia.
En realidad lo que interesa es persuasión fuerte, difícilmente modificable en un cerebro social que cuando construye vínculos reales, tiende a mantenerlos.
Te pongo un ejemplo basado en anuncios reales:
Tres personas anuncian un servicio que permite mejorar tu economía.
Se diferencian en poco:
- «todos los gobiernos han perdido credibilidad y no te van a cuidar. Ponte las pilas»
- «este gobierno ha perdido credibilidad y no te va a cuidar. Ponte las pilas»
- este puto gobierno de este gilipollas ha perdido toda credibilidad y no te va a cuidar. Ponte las pilas».
El que más likes tiene es el tercero. Y más comentarios.
El más «cool», histriónico, super yo convencido también es el tercero.
La gente salta, baila y se tatúa el tercero en el ombligo incluso.
El que más ventas, sin embargo, es el primero.
Si optas por el tercero y tienes ventas lo atribuyes a tu mensaje, pero estás perdiendo oportunidades y NO lo sabes. No aplicas cerebro social pero te da igual.
Si se lo dices al emisor no te escucha, te dice que «a mí me funciona».
¿Porqué esos resultados?
Porque el like del tercero se debe a la activación (nivel biológico de persuasión),
y a la identificación social (nivel tercero).
La venta del primero se debe al argumento (nivel segundo) aunque no te lleve al odio rechazo del «puto gobierno» y no des tanto like.
Te lo explico como un símil de fútbol (ya sabes que los míos son los árbitros):
- La audiencia del tercero es feroz. Son los Ultra Sur del Real Madrid. Gritan mucho, cantan, tienen devoción, tienen ídolos y en ocasiones hasta se meten en líos por sus colores. Son una tribu. El Real Madrid es su vida. Se tatúan el escudo y sueñan con Vinicius.
- La audiencia del primero es todo el estadio. Son tan madridistas como los Ultra Sur pero no dan tantos likes. Eso sí, pagan las entradas más caras y llevan 20 años de socios. Además tienen vida propia, no solo ídolos. Incluso reconocen que Messi es el mejor de la historia. Sueñan con sus hijos.
Algunas reflexiones y propuestas:
Sobre la Atención – nivel individuo:
En realidad no captan tu atención, sino tu memoria. Reflexiona sobre ello que no lo vas a escuchar por ahí. La competición NO es por tu atención como por ahí dicen, sino por tu memoria, dado que no todo te llama la atención. Solo lo que ya está en ti. De ahí el valor del silencio, de no llenar tu mente de lo estúpido, para que tu atención no sea captada mañana.
Sobre el Cerebro social – nivel organización:
En la mejor agencia de marketing de habla hispana (con datos, no es una opinión) sí me escuchaban al explicar estas cosas. Muy agradecido por tanto.
Nuestra influencia, la que es más estable, no es histriónica. Se basa en la credibilidad, persuasión fuerte y capacidad de tirar piedras sobre tu propio tejado. Sí, sobre tu tejado.
Esa es la que llena el estadio, de clientes contentos y agradecidos.
Resumen:
No necesitamos ser histriónicos ni a nivel personal ni a nivel organización.
Funciona poco para la salud y para la empresa, aunque «a mí me funciona».
Abrazos y en efecto Messi es el mejor de la historia
Your page rank:

