Muchas personas se plantean, y otras directamente se inician, en la toma de psicodélicos, para diversos motivos.
En muchas ocasiones el objetivo es tener experiencias cumbre, ser «más espirituales», conocerse mejor, contactar con el «más allá» e incluso adquirir cierto poder especial.
La visión actual está muy centrada en la sustancia. Uno se atreve a tomar algo, que en nuestra propia cultura se asocia al estigma de las drogas y por sí mismo, o en todo caso, a través de un «facilitador» (vaya palabra más rara por cierto), alcanzará esas experiencias «cumbre». El «facilitador» no pinta mucho actualmente y se busca que sea alguien al menos con conocimiento psicológico o farmacéutico.
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
Si esto te ha servido...
Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.