Igual te da por tirar de voluntad, mentalidad y cociente agallas estos meses.
- Mirar esos videos de personas que habiendo superado un cáncer suben después el Everest haciendo el pino.
- O seguir el lema de Adidas «Impossible is nothing», o el de Nike «Just do it».
- Incluso repasar al telepredicador que en un altar aconseja «mentalidad y mentalidad».
- O al guru que explica la vida con una ecuación plana: «los que tienen razones y los que tienen excusas».
- O quizá al nervioso ponente que no admite preguntas pero defiende que «la actitud es todo». ¿La actitud de no exponerse a preguntas?
- También podrías mirar a una pareja hollywoodiense famosa que con batidos de superalimentos y ejercicio físico con voluntad se mantienen en una belleza eterna que monetizan. Lo que pasa es que yo conozco a uno de sus estilistas durante años y me comentó que aunque venden «ejercicio y salud» llevan miles de intervenciones quirúrgicas e incluso cada día pasan por una máquina específica pasiva de quema grasas ¡2 horas!
Es probable que hayas oído hablar del experimento de la golosina.
En la década de 1970, Walter Mischel investigador de Stanford sentó a niños de preescolar frente a una golosina. Se les dijo que podían comerse el dulce en ese momento, o, si esperaban hasta que el investigador regresara unos minutos después, podrían tener dos. Era una prueba de gratificación demorada. Mischel y sus colegas observaron a los niños durante años y encontraron que aquellos que pudieron resistir la tentación del dulce obtuvieron mejores puntajes en el SAT (un test de acceso a la universidad que correlaciona con inteligencia), índices de masa corporal más bajos y mayores niveles de logros adultos décadas después.
Cuando nos cuentan eso NOS vamos a las agallas y la voluntad. Pero convendría leer la investigación antes de interpretarla o incluso ver los videos de los niños desde el conocimiento. Te animo a echar un ojo.
Te resumo que NO trata de voluntad, de músculo mental, de agallas, de super actitud o de mentalidad superior, de esa que no tienen los que «buscan excusas».
Más bien se trata de las diferentes estrategias que pueden utilizar los humanos para manejar lo incómodo. Cómo afrontamos situaciones es algo que se puede aprender.
No hay respuesta única. La solución no es «inteligencia emocional» o «mindfulness» o «agallas». De hecho la voluntad, de usarse, conviene saber que es una única bala no una metralleta sin límite que derriba enemigos infinitos.
El enfoque óptimo más bien se parece a una navaja suiza de nuestra mente, en donde al conocer nuestros módulos y cómo operan, en primera persona claro (no es un modelo teórico solo), pero bajo un modelo contrastado (no es opinión sin más) tenemos herramientas para implementar según las circunstancias.
Inteligencia aplicada = sabiduría.
No se trata de usar una técnica de moda, o de dejarse llevar por telepredicadores del mindset.
NO voy a tirar de voluntad, ni agallas, ni mentalidad ni actitud
- No voy a hacer caso a Adidas. Trabajo hacia lo probable, no sobre lo imposible.
- Tampoco a Nike, porque «tomar acción» es absurdo si la dirección de la acción es una piscina sin agua.
- Ni mucho menos a los que digan que a los que les va mal son cobardes y los que les va bien valientes.
Cuidado con:
- aprender cosas que no sirven y defenderlas,
- esperar del Estado, la democracia y el sistema lo que nos proporcionaba en 1980
- colaborar poco y olvidar el win-win,
- desequilibrar la vida priorizando un plano solo,
- adaptarse a lo nuevo con demasiada lentitud,
- no aprovechar las oportunidades,
- aprender solos porque nos mola inventar la rueda que ya está inventada,
- leer mal el momento histórico, social o tecnológico.
Construimos Sabiduría aplicando el cerebro social, en grupo, de forma práctica para eso que se llama VIVIR y que es aplicable tanto a lo laboral como a lo personal.

