Un conocido mío, muy de crossfit, abdominales y ser fuerte-sano se enteró que «yo hago meditación». Él me encaja en otro sector y de ahí su sorpresa. En un par de encuentros me dijo que practicaba estoicismo y no paraba de hablar de ello.
Nunca había hecho siquiera un retiro, tampoco había aprendido jamás con un maestro (más allá de leer algunos libros) ni había trabajado con ninguna tradición.
Como insistía e insistía y no me dejaba decir ni mu solo le dije una frase:
«Lee este libro: Mente Salvaje» y sonreí. No le dije quién era el autor.
Semanas más tarde, tras una historia que me confesó, le conté que igual hay que dejarse ayudar…
Le compartí algunos estudios científicos dado que como «ya sabe» no había mucho hueco.
Hoy los comparto contigo. Por si te sirven.
1. Una ideología estoica donde la clave es resistir, no expresar emociones, no dejarse llevar nunca por la ira, no quejarse, apelar al control constante se asocia con retrasos en buscar ayuda médica, tratamiento inadecuado del dolor y hasta casos de estrés extremo o suicidio en contextos de crisis económica. No lo digo yo.
Estudio: Pathak et al. (2017)
2. Los hombres son más proclives a identificarse con esta «ideología estoica», perpetuando estereotipos de la masculinidad que desvaloriza la expresión emocional. Le comentaba a mi amigo que no hacía falta tribalismo. Se puede ser hombre «fuerte» sin ser machirulo. Y ser sensible es también ser «hombre».
Estudio: Pathak et al. (2017)
3. Este tipo de sentir, y de nomostraremociones, correlaciona con niveles más bajos de bienestar subjetivo tanto hedónico (placer, satisfacción) como eudamónico (sentido de vida). Justo lo contrario de lo que se pretende. Aparece menor satisfacción vital y mayor sintomatología ansiosa/depresiva. No es que no me guste Séneca, ¡me encanta!. Es que las cosas no son tan simplonas y otro estudio más lo certifica.
Estudio: Karl et al., 2022
4.
Personas que adoptan una postura estoica rígida tienden a intentar resolver el alto malestar emocional o físico por sí mismos, porque yo lo valgo, porque yo puedo, porque está bajo mi control, porque un estoico «no se queja». De este modo postergan tratamientos y terapias que podrían requerir apoyo profesional. No es mi opinión.
Estudio: Karl et al. 2022
5. Esta tolerancia pasiva suele correlacionar con peores indicadores de salud mental. No es una invención de Jose ni nada «personal».
Estudio: Karl et al. 2022
6. En la gestión empresarial esta visión tiende a culpabilizar al individuo por su agotamiento pero oiga resulta que la productividad y los resultados también dependen de factores externos. Este tipo de retórica de auto-cuidado individualizante me temo que no es una práctica de liderazgo saludable. Lo cuento sí o sí cuando me llaman para alguna organización.
Estudio: Illouz, E. (2010).
Lo he visto mucho en entornos laborales los últimos tiempos. Discursos de resiliencia, actitud, auto-disciplina y control emocional como virtud corporativa. No hay problemas estructurales, todo se vomita al individuo.
Si uno manifiesta insatisfacción o malestar es «debilidad» personal y encima «se queja». Entre ser quejica y débil y esto hay mucho trecho. En fin…
7. Con gente tan fuerte, con tanto control, que no se quejan nunca, que la ira nunca les arrastra, que son capaces de ponerse en algo peor para sentirse bien no me extrañaría que tuvieran actitudes negativas hacia los pobres o que reaccionaran con poca emotividad a historias difíciles. Esa fue mi predicción hace años. Es una lástima pero acerté. Aquí el estudio.
Estudio: Wagstaff & Rowledge, 1995.
De hecho es habitual dentro de la epidemia de estupidez moderna, decirle al mundo que hagas pesas, te vuelvas millonario y si no eres rico ni «cachas» eres un puñetero vago. profundidad del pensamiento… ¿?
8. Los que amamos la apertura a la experiencia, o sea, los que hacemos cosas «raras» o poco convencionales o esperables, sospechamos una relación negativa entre este tipo de visión de fuerza y autosuficiente y la apertura.
Así es.
La relación entre estoicismo y calidad de vida también resultó ser negativa (¡piensa porqué!).
Fíjate. En eso coinciden con los conspiranoicos: viven peor que la media.
Estudio: Murray et al 2008
9. El peligro de este tipo de visiones para el individuo lo explican mejor que yo aquí.
Estudio: Moore et al, 2012.
En el fondo lo sabemos desde hace mucho.
Diversos metaanálisis (Fernandes & Tone, 2021) encontraron que reprimir sentimientos se asocia con menor afecto positivo y más malestar.
Ya Jose, pero resulta que la psicología bebe del estoicismo.
Esta frase de corta y pega también la conozco.
Podríamos hablar horas pero dirás que me enrollo en los newsletters :).
Para empezar no es comparable la sociedad de Roma con la actual. Hay matices jeje. Ningún general actual que hoy acabara con germanos en una guerra sanguinaria sería considerado un meditador. En la Roma de Marco Aurelio sí. Y es «correcto» en esa época. Y el tipo era un sabio, aunque enchufara al desastre de su hijo como emperador.
Es cierto que Beck y Ellis, se inspiraron en los estoicos. Pero la terapia cognitiva conductual, que no es precisamente mi favorita, va mucho más allá. De hecho te enseña a reestructurar pensamientos «irracionales» y tiene poco que ver con supresión emocional.
Donde yo aprendí no se rechazaba ninguna emoción per se.
Tampoco se intentaba controlar nada.
La experiencia mental, la que sea, se valida.
Se explora en el aquí y ahora.
Se enmarca en un cerebro hipersocial, atado a un contexto preciso.
Se comparte con iguales.
Se busca después ver la estructura del sujeto.
Al despertar del «sueño», se difuminan muchas pesadillas.
Los pensamientos, las emociones están
unidas a lo que nos hace temblar, reir o estremecernos.
Tu sufrimiento está 100% ligado a otros, a las relaciones y a un ámbito público.
No le diré nada a esta persona.
Cada uno tiene su tiempo.
Ojalá lea Mente Salvaje.
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
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Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
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