La ventana del YO…
Ves la vida desde aquí y miras allí. Alguien siente que observa eso que sucede.
🫵 Ese que siente también sufre y quiere a su vez, lograr, ser diferente. Se convence fácil de que necesita ser más, que debe ser + productivo, o que sería adecuado porque la ciencia demuestra lo de meditar. Al meditar con ese afán productivo, startup-ero, de reducir stress, la ventana del Yo sigue intacta. Con o sin likes, pero intacta.
👁️ Se nota que no hubo guía, maestro o tradición, solo neurotransmisores, amígdala y conexiones prefrontales – subcorticales o corazón – ínsula. La neurociencia, maravillosa, explica, en 3a persona. En 1a persona no es su territorio. Pero no se dice, o peor aún, no se sabe.
El de acá de la ventana no lo ve. Se ve seducido por los resultados, la “evidencia”, y se calma un rato, pero la ventana del Yo sigue intacta.
En lo “espiritual”, la ventana es doble, y aislante. No se cuela el frío, ni las hormigas y la cigarra suena lejana pero no vibra. Las etiquetas están preservadas.
📚 Te evangelizas con frases, letras, de otros. Desde acá, uno puede meditar para conseguir pareja, rendimiento, visiones, estados, luces, money, o aplicar reduccionismo y entristecer a la reina para anestesiar el stress.
El individuo se confirma así mismo. La ventana sigue intacta.
Un maestro pasaba por allí, con una piedra en la mano.
Te miró y pensaste: “Si fuera maestro no llevaría piedras”.
La ventana sigue intacta.
La ventana sigue intacta.
La ventana sigue intacta.
Abrazos
Your page rank:

