Lo que puedes controlar y lo que no…

Hay una versión neoestoica de esta rueda basada en Marco Aurelio *:

«Céntrate en aquellas cosas que puedes controlar».

Tienes también la versión mindful

«si tu interior cambia, todo cambia» **…

A mucha gente le encanta y le convence. Al fin y al cabo

si me ocupo bien de lo que está dentro del círculo, lo demás deja de ser un problema. Y todo «depende de mí».

Si algo va regular,

¡¡es porque no estás controlando bien lo que te toca!!

Pero ¿y si  todo eso fuera radicalmente falso?

Si realmente todo eso está bajo nuestro control,

  • ¿Cómo es posible que digamos palabras que no queremos decir?
  • ¿Cómo es que a veces reaccionamos antes de pensar?
  • ¿Por qué repetimos conductas que ya sabemos que no nos van bien?

«Mis errores». Hombre no puedo controlar mis errores, porque el error precisamente surge a posteriori. De hecho en el cerebro medimos una onda llamada ERN, o sea error related negativity, que surge entre 80 y 100 ms después de un error, cuando lo hacemos consciente. No controlo mis errores, acaso me doy cuenta de ellos, DESPUES.

El error

aparece cuando hay fatiga, presión, ambigüedad, exceso de información o aprendizaje en marcha.

Pensar que los errores dependen solo del control nos lleva una culpa absurda.

«Mis palabras». El lenguaje viene automatizado. Ahora mismo en esta frase no tengo que pensar si he utilizado sujeto o predicado. Podemos pensar más lo que decimos siempre que estemos conscientes de que queremos ejercer atención sobre el lenguaje. En tanto eso es agotador, pocas veces controlamos las palabras.

En realidad vienen ya fabricadas. Fíjate que la ausencia real de control no implica que insultemos al prójimo a cada instante.

«Mis ideas».

No son objetos que compro en el supermercado. Las ideas y pensamientos

emergen de asociaciones,

están influidas por la cultura, el lenguaje, la historia, la emoción.

No elegimos

qué pensamiento intrusivo aparece en forma de «venga hoy me obsesiono con mi expareja», tampoco elegimos qué recuerdo se activa al pasar por un lugar o al ver a una persona.

¿A qué lleva  TODO ESTO

?

  • A que desaparezcan los otros, porque todo depende de uno.
  • A establecer un muro ilusorio: individuo VS sociedad.
  • A olvidar la influencia del ambiente y los genes.
  • A generar enorme culpa y frustración.
  • A que luego odies a este que te vendió la moto de la mentalidad.
  • A que nadie hable de condiciones de vida, solo de postura, actitud, respiración, dieta, metas y metas.

¿Quién lo va a defender a pesar de todo?

Evidentemente

el que su sueldo y fama dependa del mensaje.

OJO, que te lo puedes encontrar en todo tipo de lugares.

POR FAVOR

Menos control.

Más comprensión de cómo funcionamos.

Por eso digo que antes que mejorarse, mejor conocerse.

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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