En 2001 junto a un amigo participe en lo que en el budismo se llama
toma de refugio
, un tipo de práctica y estrategia inteligente por la que muchas sabidurías ancestrales fomentan confianza y compromiso en una doctrina.
Es decir, que tiran de cerebro social, que es de lo más sabio que podemos hacer en estas épocas donde:
- uno no sabe dónde meterse ya
- y dos, hay una epidemia de soledad en un mundo hiperconectado y con miles de «amigos» en redes sociales.
Hay otra toma de refugio ampliada.
Si la mente se refugia
en el futuro
, en que todo irá bien porque sí, porque yo lo valgo, porque las cosas van a salir como yo visualizo, acabas tarde o temprano teniendo que reconocer la realidad.
Si la mente se refugia
en la esperanza
de que tu partido político lo solucione, o en que el estafador que te promete sueldos garantizados en 5 meses diga alguna verdad, acabas tarde o temprano aún peor.
Si la mente se refugia
en la voluntad hercúlea
, la productividad que te prometen clave para el éxito, o la inocencia de que si haces ejercicio se evaporan los problemas mentales, acabas tarde o temprano igual.
Lo simple, lo general, lo exclusivo hacia el individuo, lo exótico, lo cuántico, lo conspiranoico, lo machirulo o lo hipersensible no tiene mucho recorrido.
No pueden eliminar la ansiedad, el hastío o la sensación de que falta algo.
Necesitamos fortalecer un darse cuenta, personalizado, que permita en la persona
BRILLO, GOZO, DICHA
sin objeto. Pero no porque los problemas desaparezcan mágicamente…, sino porque sufrir se vuelve más complicado.
Toca Autoindagación, no copia.
- Autoindagación, no narcisismo ni palabrotas para creer que uno es auténtico por decir «cojones» o «a tomar por culo».
- Autoindagación, no obsesión con abdominales los cuales no eliminan ninguna de las causas de los problemas.
- Autoindagación, no «mentalidad» del «closer/marketer» de turno.
- Autoindagación, no microbiotas para resolver la falta de sentido.
Como te he comentado alguna vez sobre Autoindagación:
- No es reflexión.
- No es concentración.
- No es dar vueltas.
- No es leer y acumular citas de filósofos sin más.
- No es elegir información porque tú disciernes y filtras y sabes y eres free.
Nada de eso es Autoindagación.
Tampoco es inventarse un auto-diálogo
, donde se es juez y parte.
Es una metodología, con preguntas estructuradas que alguien realiza sobre ti y en donde investigamos de forma activa las respuestas.
No es individual. Surge de la interacción entre preguntas y respuestas, de al menos dos personas, en donde uno sí conoce la respuesta.
Es meditación,
pero activa,
no pasiva.
No dejas los pensamientos pasar… «como nubes en el cielo» y luego al rato te parecen muy importantes tus pensamientos creativos, de salud, de vida y de proyectos. Esa incoherencia NO se da en Autoindagación.
Sobre AUTOINDAGACION trabajaremos 6 días
,
suficientes para un buen baño sobre el sí mismo,
de los que dejan poso y gozo,
no de los que se difuminan cuando vuelve el stress, la suegra y el jefe.
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
Si esto te ha servido...
Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.