Hola jeef,
En los últimos 20 meses en el laboratorio he estado trabajando en un experimento en donde dos grupos de ideologías opuestas se enfrentaban a una misma tarea.
El objetivo es investigar qué sucede en el 🧠 cuando emerge el orgullo grupal y vicario (al observar a otros) y también con emociones comparativas llamadas Schadenfreude y Glucksmertz que luego comento.
Estuvo divertido pero como siempre en ciencia, es muy muy tedioso.
Te cuento el proceso.
Primero hubo que detectar, más allá de opiniones, qué es con lo que más se identifican las personas, en este caso estudiantes de 5 universidades diferentes. Hicimos un estudio exploratorio previo donde tocamos temas políticos, de género, religión, morales, sociales y culturales para ver qué es lo que moviliza más a las personas y así separarles en dos grupos.
Segundo. Con los temas ya concretados creamos una escala en la que valorar el grado de afinidad de cada persona a esas ideologías. Seleccionamos los estudiantes más extremos, o sea, los más «forofos» con sus ideas.
Tercero. Como el experimento implica pertenecer a grupos hay que asegurarse que la persona tiene facilidad o afinidad por la pertenencia. Para ello les pasamos una escala validada y comprobamos si se vinculaban con grupos en su vida cotidiana.
Cuarto. A partir de ahí llega el día donde les citamos para un juego online para participar con personas de su mismo grupo (compañeros) contra otras personas del grupo de ideología opuesta. Cada vez que juegan en una tarea pueden como equipo ganar o perder y por tanto en ese momento aparecen emociones sociales comparativas.
- Si mi grupo gana y el otro pierde, siento emociones.
- Si mi grupo pierde y el otro gana, siento emociones.
- Si mi grupo empata pero acertamos, siento emociones.
- Si mi grupo empata pero ambos grupos fallan, siento emociones.
Justo cuando aparece el resultado en la pantalla (mi grupo gana o pierde) registramos la actividad eléctrica cerebral justo ahí que comienza la emoción.
Aparecen ante el resultado emociones grupales y complejas.
Las esperadas serían:
- Orgullo cuando ganamos (y también alegría),
- Vergüenza cuando perdemos (y a veces enfado o tristeza).
Pero aparecen varias no tan esperables:
- ¡Orgullo cuando perdemos! como esos clubes que a pesar de la derrota sacan pecho,
- Schadenfreude, alegría por la desgracia ajena (la derrota del otro),
- Glucksmertz, dolor por el triunfo ajeno (me molesta que gane el contrario).
No solo eso, ¡¡aparecen varias emociones a la vez!! tal como el participante relata. Estas emociones emergen de determinadas actividades cerebrales que son las que queremos estudiar.
¿Y eso del Schadenfreude y Glucksmertz?
Para sentir alegría por la desgracia ajena o dolor el triunfo ajeno, es necesaria una base muy comparativa. ¿Recuerdas la envidia que hablamos como expresión de la comparación? Pues éstas apelan a situaciones muy específicas, no tan genéricas como la envidia.
¿Porqué se llaman así?
Porque como dije con la envidia, cada idioma, cultura o grupo, enfatiza más un aspecto que otro de su mundo social. El idioma alemán tiene facilidad además para unir palabras en una. Aún así es muy curioso que tengan ese matiz emocional en su lenguaje y lo etiqueten con una palabra específica.
Oye ¿se te ocurre alguna palabra emocional en castellano que no aparezca en casi ningún idioma? ¡Hay una muy curiosa!, investigada por uno de mis profesores que otro día comentamos si te apetece.
¿Es lógico y bueno sentir Schadenfreude y Glucksmertz?
¡Schadenfreude nos da placer! Así se ve en el estudio de 2009 de Takahashi.
Tiene su lógica si ese que ha sufrido una derrota era un jeta, un indeseable, un corrupto, un egoísta, un golfo, un vendehumos. Si le ves «caer», hay regiones del cerebro vinculadas con la recompensa que lo sienten como positivo y agradable (más en hombres que en mujeres). De alguna manera sentimos que el destino ha hecho justicia.
NO sería tan bello sentir alegría por la derrota ajena si el otro NO es un chantajista, manipulador super cósmico o similar.
Sería expresión de algo tan feo como el regocijo, la saña, el insulto, la fobia, la peineta, la chulería… cuando lo apropiado sería el respeto, la empatía o la compasión.
Puedes imaginar que en la época narcisa en la que vivimos hay mucho Schadenfreude del malo.
Lo avisó Michael Sandel años antes de que aparecieran:
a. una sociedad con cierto resentimiento por parte de los que no gozan de las oportunidades a pesar de su mérito,
b. junto a otro grupo de «exitosos», que sienten haber llegado ahí por sus méritos en solitario.
No pasa nada.
- Si con tu esfuerzo nunca tienes un altavoz acorde a tu mérito no pasa nada.
- Si con tu esfuerzo tienes un altavoz acorde a tu mérito no olvides de dónde vienes y quién te ayudó.
Sea lo que sea, canta, como canta el pájaro en la selva y como silba la fuerza de vida en la flauta del indígena.
Mejor el Ser que el Schadenfreude.
Abrazos
PD: el 3&4 serán de emociones del «corazón» y su campo magnético…
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