Vamos con las hormonas. Parece que seguimos buscando causas en vez de coger la sartén por el mango. Lo comprenderás fácil.
La princesita Oxitocina ha crecido como la espuma. Se han viralizado un par de videos en donde la pobre oxitocina es buena buena y el cortisol es un señor muy malo muy malo. Espero que sepas leer entre líneas.
Como te lo dice un médico, asunto solucionado. Toca creer… y todos a seguir con el lío, que para eso estamos aquí hablando de ello.
Vamos a intentar deshacer el nudo.
La oxitocina NO es la hormona del amor ni nada parecido. De princesita tiene muy poco. Sería en todo caso la hormona del vínculo, o de la empatía, es decir, del ENDOGRUPO.
Lee despacio, ENDOGRUPO, es decir, los tuyos.
Si generas oxitocina te unes más a los tuyos pero… atento… ¡¡ menos a los diferentes !!
Es decir que la oxitocina te hace amar más a los que tienes cerca y odiar más a los que están lejos. De princesita nada…
Es una tomadura de pelo que nos digan que es mágica.
Con más oxitocina la hembra chimpancé es capaz de asesinar a los del grupo contrario. Cuando a los individuos se les inyecta oxitocina en un experimento reciente, se elevaron sus sesgos raciales.
Vamos con el cortisol, ese señor malvado, malvado.
Bueno amig@ sin cortisol estarías perdido. Y sin cortisona en hospitales habría una revolución. Es la hormona del stress pero el problema evidentemente no es el cortisol, sino el jefe inhumano, la ambición desmedida del que se quiere empoderar, la sociedad que ha abandonado el ocio o la dificultad para conciliar la vida familiar y laboral.
El cortisol no es causa, sino consecuencia de la vida que toca, que elegimos o que existe.
Como ves es otro desvío de atención.
Desvío de atención porque los problemas de las personas, o de la sociedad no están en las respuestas de sus hormonas. Al igual que la amígdala o la expresión facial, mirar la consecuencia es perder la causa.
De todos modos parece mentira que no se sepa, por parte de quien emite esos mensajes, que las hormonas dependen del contexto.
¿Qué quiere decir eso?
Pues que la prolactina por ejemplo se incrementa en hombres cuando su compañera está embarazada. El cortisol se eleva en ellos cerca del nacimiento y decrece después. La testosterona al revés, baja en el nacimiento y primeros meses de crianza y luego asciende de nuevo. Y fíjate todo eso cambia en función del vínculo entre ellos, el ambiente y el entorno. Es ridículo decir que la oxitocina es X y el cortisol es Y.
Las hormonas, recuerda, dependen del contexto.
En estas primeras lecciones te he mostrado desvíos habituales de la atención, explicación, causas, es decir, supuestos modelos explicativos que además de poco científicos no son causales de nada.
Es posible que te gustaran mucho y te moleste que se desmonte su eficacia y alcance.
Es posible que incluso digas bueno «no todo es ciencia». Estoy de acuerdo, no todo es ciencia, pero al César lo que es del César. Oiga mi problema era el despido no mis emociones tras el despido.
Atento porque en los tres días siguientes ya me voy a centrar en soluciones que son habituales: las visualizaciones en 21 días, el mindfulness y la actitud voluntad hercúlea.
El último día antes de la lección final será para el tema de «enjuiciar» vs discernir.
Creo que ya entiendes que en un desarrollo personal genuino, nos da igual si lo que sube es la serotonina o la dopamina. Lo que importa es el método que nos ayude.
Seguimos con los hábitos de 21 días y las visualizaciones.
Porque es seguro que hasta tu vecino dice que las visualizaciones son muy poderosas…
Serie «El lío de la autoayuda»: I. Cerebro centrismo · II. Oxitocina y cortisol · III. Visualiza 21 días · IV. Mindfulness · V. La voluntad hercúlea · VI. No juzgar
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
Si esto te ha servido...
Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.