El mito de la voluntad hercúlea

Ya vimos que es bueno cerrar los ojos y atender a la respiración, faltaría más.

Pero que eso por sí mismo, ni me disminuye el ego ni me hace más «bueno», ni convierte a mi jefe en un ser amoroso.

Es mejor entender que practicar sin ton ni son.

Es mejor tomar un camino integral que parcial. Y como ya vas viendo, las soluciones suelen ser parciales y cada representante arrima el ascua a su sardina. Si para ello tienen que exagerar bondades de su sistema lo harán.

El mito más extendido y más triste quizá, es el de la voluntad hercúlea.

Incluso le han puesto un nombre, Grit, que queda muy americano y por tanto vende más.

Lo escucharás en todas esas conferencias que la gente se pasa por Whatsapp en las que gurus del desarrollo personal hablan, normalmente en el mundo empresarial, a trabajadores y mandos intermedios.

Los temas suelen girar sobre: «la actitud es lo más importante», «las agallas son lo más importante», «la pasión y la determinación (el Grit 🙂 ) es lo más importante».

Atento.

Lo que pasa es que eso ya me lo dijo mi padre: «hijo, esfuérzate».

Y en parte se lo digo a mi hijo «hijo esfuérzate, sobre todo en lo que eres bueno, y entrega el resultado». Espero que sea más útil que el mensaje de mi padre que para eso la sociedad avanza.

El caso es que la ciencia nos dice una y otra vez que:

Los individuos no se motivan solos ni indefinidamente con lo que apelar a la voluntad hercúlea podrá vender mucho, pero transformar poco.

La motivación depende de numerosos factores, entre otros el contexto y en ocasiones motivarse sin «motivos» puede llevar a la ruina más absoluta (incluso si visualizas)

La motivación no sustituye jamás a la inteligencia. Si no lo crees prueba a motivarte a ser bueno en ajedrez, en violín, en idiomas, en baloncesto, en pintura, en matemáticas y compara con alguien que se le dé muy bien. Te da mil vueltas por mucho que te «motives».

La ciencia nos recuerda también que los inteligentes también se motivan jejeje. Suponer que uno con motivación supera a todos los demás es ilusorio. Los otros se podrían motivar igualmente llegado el caso.

La motivación, voluntad, grit, llámale como quieras se agota. Se agota con decisiones, emociones, estado vital, social, contexto, horario, clima, alimentación, jerarquías y un largo etcétera. Cuesta creer que esto se repita una y otra vez…

Los hábitos y no la motivación son lo que mantiene una conducta.

No te digo que no te motives. Te digo, bueno te dice la ciencia, que solo con motivación no sirve y que probablemente incluso sufras de altibajos de motivación.

Proponer esto como solución es ridículo… no sé si lo ves.

Creer que con actitud se consigue todo es muy peligroso.

Primero porque no es posible tener la actitud perfecta las 24 horas del día.

Segundo, ya lo sabes, porque no soy un ser aislado en el que todo dependa de mí. Tenemos sociedad, familia, trabajo, país, barrio… y somos un conjunto interdependiente.

Es un insulto decirle a la gente sobre la actitud cuando resulta que no les están premiando su mérito… ¿Vas viendo el tono de los mensajes del desarrollo personal? Te vuelcan la responsabilidad de todo lo social como si todo dependiera del individuo. Eso vende mucho y transforma poco.

Soy sincero. Vaya mensajitos que pululan por ahí…

Recapitulo:

La inteligencia emocional no se separable de la inteligencia de siempre. Además hablarle solo al individuo es ridículo.

Las hormonas o la amígdala no son la causa de nada. Todo sigue igual.

El Mindfulness te transforma menos de lo que te dicen y a tu jefe nada.

Ya le puedes echar coraje, pero hacen falta más cosas que tu motivación para que la vida sea armónica.

Visualiza, sé positivo y todo eso no va a crear una realidad egocéntrica a tu medida. La vida tiene curvas y hay que saber manejarse, adaptarse y acoger las circunstancias.

Como puedes ver falta templanza, ecuanimidad, sabiduría, perspectiva, pensamiento crítico e incluso bondad genuina en todos estos mensajes.

Los sistemas que transforman ponen todo eso en el CENTRO y se olvidan de frases de lunes, técnicas aisladas y modas de cerrar los ojos. Pero de eso te hablaré, de cómo lo enseño, pasado mañana.

Mañana quiero cerrar esta parte con lo de «no juzgar».

Espero que hayas aprendido ya muchas cosas pero fundamentalmente a dudar, tomar distancia y no poner la fuerza fuera.

Si tienes lío con lo de «no juzgar», si crees que es tan sencillo, lee la siguiente entrega.

Abrazos,

Serie «El lío de la autoayuda»: I. Cerebro centrismo · II. Oxitocina y cortisol · III. Visualiza 21 días · IV. Mindfulness · V. La voluntad hercúlea · VI. No juzgar

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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