Lo que no te han contado sobre Mindfulness

Vamos con Mindfulness, una buena herramienta sin duda.

Ya dije antes: lo han prohibido en los colegios de Francia.

Y te dije más: «era de esperar».

Tiene su lógica porque pulula por ahí la idea, bien enraizada por cierto, de que si uno medita mucho, cierra sus ojitos mucho tiempo y lo hace muy bien la vida se transformará y todo irá bien. Y se transformará porque uno mismo ha cambiado internamente.

Evidentemente de cómo uno se enfrente o mire la realidad depende la valoración y estimación de la misma. Pero precisamente por eso mismo, uno puede ser sensato y objetivo y reconocer, en vez de evitar, que la sociedad a veces no te da las oportunidades que mereces (¿no es cierto bailarines, músicos, actores, filósofos, antropólogos, filólogos, historiadores, sociólogos y un largo etcétera?). Así que cuando miras bien dentro, puede que te des cuenta que ahí afuera las cosas son como son.

El caso es que el Mindfulness es muy bueno, evidentemente. Pero lo es para lo que la ciencia ha demostrado y eso no es lo que la gente suele conocer.

Es bueno para aliviar los síntomas del stress.

Lee la frase anterior de nuevo por favor.

Los síntomas…, pero no las causas.

Puedes hacer mucho Mindfulness, pero el dragón del stress volverá a aparecer, y tú lo volverás a regular muy bien y te lo tomas con calma, pero volverá a aparecer porque sus causas siguen vigentes.

Es decir, que si eres una persona ambiciosa en tu trabajo, muy competitivo, te obsesiona tu posición social, peleas por ganar unos cuantos euros, te comparas demasiado con los vecinos, te preocupa el status, te gusta parecer, te avergüenzas de tu condición social, laboral, económica o intelectual y otras miles de causas… el stress volverá y volverá.

Ya puedes hacer «Mindfulness»… ya puedes estar «presente»… y volver al presente porque te has despiatado con:

tus sueños, tus ambiciones, tus comparaciones, tus cotilleos, tus pensamientos recurrentes, tu ansiedad, tus vacaciones perfectas, tu próximo coche, teléfono o bolso… esas tendencias no se apagan con Mindfulness, solo se silencian unos minutos.

No solo eso, el Mindfulness NO reduce tu ego. En la mayoría de casos lo aumenta.

Es algo que observo en el desarrollo personal desde hace 33 largos años. Se cogen técnicas, se ponen al servicio de uno, se cambia de profesor, academia, sistema, método, herramienta o tendencia una y otra vez porque a uno le da la gana y luego cree que su ego es menor.

Pues no, el Yo estaba dirigiendo desde el inicio, la práctica estaba descontextualizada y siento decirlo, no tuviste un guía genuino. O si lo tuviste, paso delante de ti y no lo pudiste apreciar. Esto duele pero es la realidad más habitual.

Quizá no me creas pero todo lo que aquí he manifestado en día 1 I.E., día 2 neurociencia, día 3 Hormonas, día 4 visualizar está basado en evidencia. No es «mi opinión» o «yo creo que…» o «según mi experiencia»…

De hecho la ciencia publicó

a este respecto aquí. ¡Sorpréndete!

Pero es que tampoco te hace más prosocial como se suele decir. Incluso Nature, la revista científica más prestigiosa del mundo, lo recoge aquí.

No te quiero inundar con artículos académicos, pero las cosas son como son y te los muestro para que confirmes que el 100% de lo que te he compartido en estos ya 5 días está basado en evidencia.

Solemos confiar demasiado en las herramientas y en cambio muy poco en los caminos.

Le damos al Yo la capacidad de dirigir el desarrollo personal cuando realmente no hemos conocido a personas de nivel que puedan ayudarnos a transformar la vida.

El Mindfulness, como cualquier herramienta, puede ser buena.

Pero hará falta un sabio para decirte hacia dónde hay que apuntar.

Tal como están las cosas, entiendo a los franceses.

No quieren que sus hijos cierren los ojos para «calmarse». Antes hay que preguntarse y solucionar eso que les agita.

Dale vueltas si creías que eso del Mindfulness iba a cambiar tu vida porque sí.

Serie «El lío de la autoayuda»: I. Cerebro centrismo · II. Oxitocina y cortisol · III. Visualiza 21 días · IV. Mindfulness · V. La voluntad hercúlea · VI. No juzgar

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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