Visualiza 21 días y verás lo que pasa

Lo escucho una y otra vez: las visualizaciones son muy poderosas.

La segunda parte incluso va más allá: hazlo 21 días y verás lo que pasa.

Hay toda una corriente que siempre tendrá cierto éxito porque apela a… los pensamientos… que es precisamente con lo que nos identificamos y es el objetivo Nº1 de la meditación genuina pero en la dirección contraria: no darles importancia.

Podemos rizar el rizo. Hay quien lo mezcla incluso y te pide visualizar, o sea, activar uno de los dos modos del pensamiento y luego meditar, o sea, dejar pasar o no dar importancia al pensamiento. De locos…

¿En qué quedamos?

Hoy no toca meditación sino visualización.

¿Realmente necesitas visualizar? ¿El qué? ¿Para qué? ¿Por qué?

Algo más directo: ¿Realmente controlas tu pensamiento para mantenerlo fijo sobre una imagen o tema 15 minutos? ¿O más bien se dispersa una y otra vez?

Recorramos un día cualquiera de tu día.

Te levantas de la cama, te duchas y preparas el desayuno. ¿Ha hecho falta visualizarlo? No mucho.

Haces tus necesidades, te cepillas los dientes, te vistes, coges el coche, conduces a tu trabajo y saludas a tu gente. Amable si eres amable, seco si eres un poco seco, contento si hoy estás contento, triste si hoy estás más triste. ¿Te ha hecho falta visualizarlo? No mucho.

Empiezas a trabajar. ¿Tienes que visualizar que abres el Excel o con abrirlo sobra? Con abrirlo sobra claro. No entiendes cómo resolver el problema de la regresión logística que te han planteado. Si visualizas que lo entiendes, ¿sucede algo mágico?  Evidentemente no. Te faltan clases de estadística, no creer que puedes.

A la tarde en casa te da por visualizar que tus hijos irán a la universidad y sacarán muy buenas notas, se casarán con gente maja, ganarán mucho dinero y estarán muy sanos siempre. Ojalá la verdad… pero a veces la vida tiene sus giros, imprevistos, dificultades.

Hay gente que saca muy buenas notas y no visualizan nada (el 99,99% por cierto dado que las notas no dependen de la imaginación sino de la inteligencia + constancia).

También hay gente que visualizan mucho y no sacan tantas buenas notas.

Cambia buenas notas por subida de puesto laboral y funciona igual.

Más allá de que visualizar sea o no poco útil, sobre todo es que no es necesario.

No digamos ya si encima quieres otro rato al día no pensar mucho, o sea, meditar.

Pero las visualizaciones son poderosas…

En efecto lo son. Pero según la ciencia solo para gestos motores que ya conoces. Si estoy lesionado y soy jugador de baloncesto, está bien que me imagine tirando triples. Pero que quede claro que debe ser un gesto, tirar triples, que mi cerebro ya conoce. Si no lo conozco, no puedo recordar, ni activar, ni recrear el gesto en el cerebro. Si soy Stephen Curry y estoy lesionado, me puede venir bastante bien visualizar.

¿Entiendes entonces su utilidad, cuando, dónde y porqué?

Pero atento que hay más. Si Curry en vez de visualizar, ve baloncesto, sus propios partidos, también funciona. Activará funciones cerebrales de imitación motora y probablemente será más fácil que visualizar.

Sé que la gente no lo usa para lo motor, lo usan para visualizar que la vida les va a ir bien, con dinero, salud, parejas y éxito. Pero eso se llama necesidad de control no visualización.

La libertad no viene por conseguir todo lo que deseas sino porque no eres perturbado cuando precisamente no aparece todo lo que uno quiere.

No es tanto lo que puedes conseguir… sino lo que podrías perder ahora mismo y no has valorado aún.

Ningún maestro, en ninguna tradición, visualizó para conseguir o ser algo.

En ocasiones se utiliza alguna imagen, al igual que algún sonido, para fijar la atención, pero no para que «nos lleguen cosas».

No solo eso, cuando las personas visualizan este tipo de evento global de vida, cada vez que lo hacen el cerebro se activa menos debido a que el cerebro entiende que es precisamente imaginación lejana de la realidad que ocurre.

Si lo haces 21 días como si lo haces 22. No se trata de un número mágico sino de un mito y mala interpretación de un estudio científico de a. hábitos motores (no de vida cósmica) y b. donde la media fueron 66, no 21 días.

Vas a ser mucho más fuerte y mejorar tu desarrollo personal si en vez de visualizar aprendes a vivir la vida tal y como surge, abrazando los días grises con entereza sabiendo que son parte del camino.

Cuidado no te estoy negando la capacidad de soñar.

Tampoco te hablo de que no tengas metas.

Te explico y demuestro que eso tiene poco que ver con visualizar.

Si quieres llegar a la NBA entrena muy duro, busca a los mejores y si tienes genes de deportista de élite, sigue y sigue. Hay muchas habilidades que tienes que explotar. Y por mucho que sueñes con el anillo, antes tienes que entrenar esta tarde.

Más que visualizar, toma decisiones sabias el máximo número de veces. Son esas acciones y no las imaginaciones las que te llevarán, quizá, a algunos lugares que nos gustaría.

A lo que no llegaremos lo deberemos acoger con entereza, serenidad y templanza.

El sabio es, no se imagina.

PD: Mañana vamos con Mindfulness, una buena herramienta. Sin embargo abramos boca. No es broma: lo han prohibido en los colegios de Francia. Era de esperar… pero eso toca en la siguiente entrega.

Serie «El lío de la autoayuda»: I. Cerebro centrismo · II. Oxitocina y cortisol · III. Visualiza 21 días · IV. Mindfulness · V. La voluntad hercúlea · VI. No juzgar

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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