El otro día me regalaron
3 litros del mejor aceite de oliva
, puro oro líquido.
Te aseguro que no hay palabras.
Está basado en agricultura biodinámica, que implica un esfuerzo para el productor todavía mucho mayor que un cultivo ecológico.
¡¡Es tan preciado que hay que encargarlo con meses de antelación!!
Pero NO es el más famoso. Cualquier intento de elevar su producción más allá de un punto implicaría perder la calidad. Sin embargo, sería fantástico que más personas lo probaran.
Esta paradoja es habitual y se vuelve un dilema a resolver:
¿Hasta dónde estamos dispuestos a sacrificar la calidad por la cantidad?
¿Cuál es el límite? ¿Cómo equilibrar?
Está bien lo de la cantidad. Para quien le guste jamón serrano.
También lo de calidad. Para quien le guste el jabugo.
Pero los últimos tiempos parecen confundir este hecho.
- Los infoproductores se hinchan al decir que facturan «200k» al mes.
- Los marketers en haber ayudado a generar «20 millones de € » en un año.
- Los perfiles de redes se miden en likes, visualizaciones y usuarios.
- Las comunidades, antaño lugares de interacción real entre personas, se presentan como audiencias silenciosas que pulsan estos botones: 👍👎.
- La espiritualidad moderna misteriosamente se ha mezclado con el dinero, con bañarse en hielo, o con levantar pesas en un peligroso vacío neuronal. Todo para cuidarse uno mismo jeje…
- El desarrollo personal se vende en eventos, donde cuantos más ponentes asisten, más grande es el evento y más «desarrollo personal» es. Upps…
El
Yo actual
está influenciado por una valoración social quizá en exceso.
Uno solo es si otros le ensalzan.
A pesar de ello, no siempre el podcast
Nº1
es el de mayor calidad. Hay gente muy buena que puede ser el Nº3, o el Nº5, o incluso el Nº185 en tanto la clasificación se basa en ¿?.
- En el retiro de meditación con 60 – 80 – 100 personas, difícilmente podrás preguntar y ser guiado en autoindagación. A mayor número de participantes más difícil es que exista la clave histórica para el despertar: el diálogo maestro – estudiante.
- Los que ayudaron a generar 20 millones de € en 18 meses no siempre dicen cuántos de esos incautos lograron la «libertad financiera». En la mayoría de ocasiones a más millones facturados, menos estudiantes se hicieron ricos.
- El guru que se cuidaba tanto porque tenía tiempo libre para sí mismo y no trabaja 8 horas como los «pringados del sistema» difícilmente te podrá dedicar tiempo y atención plena a ti. No está hecho para cuidarte sino para mirarse.
- La vendedora que prometía manifestar abundancia a los desesperados duerme plácidamente, sin culpa, ante los que ahora además de desesperados se sienten estafados.
- Los que se creyeron que hay personas tóxicas y vitamina, aún se afanan sobre cómo armonizar sus relaciones.
Hay que aceptar radicalmente los tiempos.
Y adaptarse como buen taoísta.
El «éxito» se relaciona con todo lo anterior.
Pero como he esbozado es un castillo de naipes.
No lo digo yo solo. Más voces se levantan y más lo harán.
Ante cierto vacío existencial,
debilidad del carácter,
falta de discernimiento,
algo de stress o prisas,
o incluso cierta ingenuidad,
uno sin darse cuenta se deja seducir por los números.
Ante lo que parece que hace mucha gente que tiene mucha visibilidad
solemos aplicar un sesgo de autoridad
.
Sesgo absurdo, pero caemos.
Es normal, no pasa nada, a todos nos puede pasar.
Pero eso que buscamos no está ahí.
Es mucho más silencioso.
Está basado en nuestro cerebro social.
Pasa por cultivar la apreciación y la conciencia más que el Yo.
No busca mi felicidad solo sino aliviar tu dolor.
Parte de la honestidad como algo que no se negocia.
Valora la humildad y no le pone el narciso y su «lifestyle».
Como el maravilloso aceite, implica descartar y cultivar con esmero.
Pero es oro líquido donde se llega.
En
Mente Salvaje
explico todo eso.
Los que ya lo han leído y terminado, dicen que es muy especial.
Muchos lo han leído ya dos veces.
Otros dicen que no es para dejarlo en la biblioteca sino para tenerlo de consulta.
Otros comentan que subrayan párrafos y párrafos.
Alguno dice que cada capítulo sería una vida entera de la mayoría de mortales.
Estoy contento con
cómo
el libro se abrirá paso por sí mismo.
Sin estridencias. No voy a forzar nada ni pretender.
El sentimiento que provoca su lectura incita a muchos a regalarlo.
Que llegue donde pueda llegar pero que por donde pase deje huella.
He tardado 20 años en contar lo que ahí explico.
Lo he escrito tras muchísimo esfuerzo y con gran cautela.
Se lo he dedicado a parte de mi linaje.
Somos tres generaciones las que para mí lo han escrito.
Como dijo un lector en la reseña:
Es un libro para el que sufre, para el que busca, y también para el que está solo.
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
Si esto te ha servido...
Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.


