Ya sabes que hay 3 epidemias actualmente:
la de estupidez, la de mediocridad y la de soledad.
Sobre esta última:
Tanto individuo,
tanta pérdida de relaciones genuina,
tanta prisa,
tanta exigencia,
tanto rendimiento personal sin atender a lo colectivo,
tanto selfie super importante,
tanto desarrollo personal tan personal,
tanta comparación superflua,
tanta sensibilidad y afectación,
tanta movilidad geográfica como símbolo de «desarrollo»,
tanta conexión rápida y superficial,
tanta información para elegir «libremente»,
tanta necesidad de ser más en un futuro porque ahora no eres suficiente ni estás completo,
tanto logro para tan poco vínculo,
que hoy en día mucha gente se siente sola…
Los hay:
solos incluso con miles de seguidores,
solos siendo jefes de empresas donde en realidad su gente no les aprecia de verdad,
solos hasta viviendo cerca de muchísima gente,
solos porque se fueron de su tierra porque no se relacionaron con los suyos,
solos porque no pueden hablar con nadie de lo importante,
solos porque no se atreven a sincerarse ni con los cercanos,
solos porque donde había que dar afecto ofrecieron frialdad,
solos porque los otros son siempre los malos,
solos porque valoraron tanto el tener que no encontraron a gente para el ser,
solos porque hay que parecer fuerte e invulnerable,
solos porque sus referencias eran de papel,
solos porque no encontraron gente amable y entrañable cada día,
solos porque se perdieron los espacios en común,
solos porque lo común significa ser de Stalin,
solos porque los idolatrados no están ahí cuando se les necesita.
Desgraciadamente podemos caer ahí, a la soledad.
Tras los likes, las relaciones instrumentales, el no fiarse de nadie y el mensaje del Whatsapp. Hay una inercia que nos lleva ahí…
Puedes pasar de la SOLEDAD a La Comunidad.
Te soy sincero. No es la panacea pero es mil veces mejor que la mediocridad, la estupidez y la soledad anterior.
Es un espacio donde:
hay gente normal, no super especial,
se escucha, se plantean escenarios, se reflexiona,
se aprende mucho,
se va a lo esencial,
se aligeran cargas y cargas,
se desmontan mitos,
se vive mejor aunque las circunstancias fueran igual de difíciles,
se baja al barro y al campo,
se pasa de etiquetas, partidos y apegos varios,
se incluye la ciencia en vez de temerla,
se abraza la espiritualidad que somos,
se habita la conciencia en vez de imaginar la «supra»,
se maravilla uno con la red de la vida,
se sale del yo habitual, sus creencias y esquemas,
se proponen ideas, debates y seminarios,
se respeta y entiende lo diferente en favor de lo que nos une,
se recupera uno de tanta tontería.
Puedes pasar de la soledad a La Comunidad ahora.
No estarás solo, inventando la rueda.
Ni lo harás con cualquiera, sino conmigo y comprobarás mi compromiso.
Una versión extrema de esto: ocho personas acostumbradas a ser miradas pasando 21 días sin móvil y sin audiencia. Cuando se retira la pantalla, lo primero que aparece no es la calma: es la falta que hacían los otros.
Dr. Jose Sánchez
Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».
Si esto te ha servido...
Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.
Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.


