Que le den por saco a la Resiliencia

Me niego a ser resiliente tal como se plantea actualmente.

La palabra me encantaba en su momento.

La aprendí en tercero de ingeniería industrial en una asignatura llamada Elasticidad y Resistencia de materiales y en otra llamada Metalotecnia.

¡Qué tiempos!

Era bellísima.

Resiliencia en ingeniería se refiere a la capacidad de un cuerpo de recuperar su forma original después de sufrir una deformación elástica.

O sea que resiste un impacto y vuelve al estado previo sin romperse.

Pero si el impacto supera cierto umbral, el material no se recupera y se deforma para siempre o se fractura.

Permíteme el gozo matemático en dos renglones:

Si transformas eso en una ecuación tenías, la integral, el área bajo la curva, de tensión-deformación hasta el punto de fluencia –> Ur =∫ σdε           ¡Precioso!

Cuando aplicaba la metáfora a la mente humana tenía sentido:

  • No todo impacto puede ni debe ser absorbido.
  • Hay daños que cambian la estructura para siempre.

Era una metáfora honesta porque nos hablaba de límites, no de heroísmo.

La resiliencia actual no tiene nada que ver.

Ya sabes, te la encuentras en el ascensor, en el curso en tu empresa, en el entrenador de «vida», y en cualquier evento y guru, los cuales, en tiempos de: incertidumbre + descrédito institucional + crisis identitarias + opinología facebookiana = nos animan a ser de Esparta, ¡¡ resilientes !!

  • ¿Superaste un cáncer? –> ¡Sube el Everest después!
  • ¿ERTE cerca? –> Resiliencia y empoderarse.
  • ¿Adversidades varias? –> ¡¡ superación, fortaleza, éxito personal !!
  • ¿No te repones? –> ¡¡ + Resiliencia !!
  • ¿COVID persistente? –> Debilucho, dale a tu «poder»

Si no te va la versión Esparta, tienes una sensiblona para todos los públicos.

O sea, cuántica y vibratoria. Esa para otro día.

Nos la colaron. Incluso se la cuelan a psicólogos sin darse cuenta.

Una pena.

No vemos que resiliencia es un mecanismo de control.Se espera que resistas estructuras dañinas en lugar de cambiarlas. Sirve al sistema, no al individuo.

La mayor parte de los usos de la palabra resiliencia actualmente son perversos… en el nombre del bien claro.


Se patologiza el sufrimiento.Si te deprimes o quiebras ante una pérdida legítima padeces «falta de resiliencia».

Negamos el valor transformador del dolor.La resiliencia actual te dice que «vuelvas a ser el de antes». Mi realidad es nunca he podido volver a ser lo mismo después de ciertas experiencias. Por ahí va la madurez.

Esta resiliencia fake elimina el componente relacional, pero resulta que ¡¡nadie se vuelve resiliente en soledad!!

Lo somos con otros, no pese a los otros.

Se borró la noción de elasticidad y umbral de ruptura.

Si miras el cerebro sí existe un umbral de ruptura, sí existen impactos, tensiones, dramas que impiden volver a lo mismo.

Sí que existen fuerzas que acaban por deformarnos.

La resiliencia en ingeniería le da mil vueltas a la versión espartana – pseudopsicológica actual.

Lástima que los que la defienden, a modo Esparta y UFC casi, no hayan leído a los padres del término en psicología.

Los 3 autores originales hablaban de: redes de apoyo, vínculos protectores y contextos que amortiguan el daño.

La resiliencia era una propiedad del entorno no del individuo.

La familia, la comunidad, la escuela, las figuras de cuidado, las rutinas de afecto común, los vínculos eran la magia que proporcionaba resiliencia.

Eres bienvenid@. Aligeras carga ya, aprendes lo esencial pronto, abandonas mitos perversos que distraen y disfrutas con iguales.

Y en los días grises, que los hay, te queremos igual.

Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Escribo cada semana.

Sobre Ciencia, cultura y contemplación contra el stress, la falta de sentido y la idiocracia.

Si te ha servido, te mando el próximo.

Newsletter
Tus datos están a salvo con Dr. José Sánchez García ya que cumplimos con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). Esta es la información que debes saber:

Responsable: Dr. José Sánchez García.

Finalidad: Poder atender y gestionar los diferentes pedidos, solicitudes, consultas y resolución de dudas de los usuarios, así como poder realizar estudios estadísticos que ayuden a mejorar el funcionamiento de la página web y a informar de forma puntual.

Legitimación: Consentimiento del interesado.

Destinatarios: No se comunicarán datos a terceros, salvo obligación legal. La información es tratada con la máxima confidencialidad, siendo alojados en un servidor seguro. Tu dirección de correo electrónico se utilizará únicamente para dar respuesta a sus consultas realizadas a través de los formularios existentes en el sitio web, así como para informarle de las novedades.

Derechos: Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir tus datos, derechos que puedes ejercer enviando un correo electrónico a info@josesanchezgarcia.com

Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en nuestra política de privacidad.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

Comparte: