El mito de «estar convencido» para aprender algo

A determinada edad uno no espera que le hagan «coaching» así como así.
Pero sucedió.
Literalmente me dijo, «Jose, si tú no estás convencido yo no puedo convencerte».
Y una segunda frase bastante más fea: «Yo trabajo con precios muchos mayores del que te propongo».
Lo preocupante no son esos dos disparates sino que te lo diga un buen tipo, un chico joven que además valora tu trabajo porque cuando divulgo no me dejo llevar por el «mainstream» ni me paso a hacer reels haciendo el bobo para ganar seguidores o parecer influencer contando que hoy me dolía la uña de un pie.
Me dejó una vez más pensativo. Al igual que la culpa religiosa ha impregnado toda la sociedad, seas creyente o ateo, el individualismo y lo de «estar convencido» también ha calado, incluso a los que son capaces de detectar el amarillismo en la mente humana. Incluso a un chaval majísimo.
La primera frase es absolutamente FALSA.
Si en vez de este chico hubiera sido un gran pianista que conozco, la acción hubiera sido diferente. No sería «Jose, convéncete de tocar el piano que yo ya he tocado en la Scala de Milán y cobrado el triple».
Más bien sería algo así como: sígueme, calla, sígueme, toca conmigo esto. El pianista actuaría como lo que es: un maestro.
Entendería a la perfección, por experiencia y por humildad, que el grado de convencimiento inicial de un alumno es irrelevante para la destreza. Lo único que importa es que haga lo que hay que hacer y para ello, diseña estrategias, didácticas, cercanía, dedicación.
Si fuera Su Dong Chen, mi profe leyenda de artes marciales, no te hablaría de convencimiento. Te pondría bolsas de plástico en los pies, atadas a los tobillos, echaría cubos de agua por el parquet de su salón y tú, al intentar moverte, aprenderías a mantener el equilibrio, mucho más allá de tu entendimiento. Sí, así era… Capítulo dedicado a él.
Si fuera mi hombre medicina en la selva, jamás te hablaría, preguntaría o convencería de cuán convencido estás de lo buenos o malos que son los psicodélicos, ni de si tienen 200 estudios científicos para solventar tu problema. Simplemente NO te haría ni puñetero caso, cero patatero, y te metería la dosis necesaria, no micro jeje, para romper tus «convencimientos, neuras, historias, explicaciones, conocimientos»… y ahí te darías cuenta, humildad mediante, que no se trata de «convencerse».
Eso es lo que hacen los maestros. No esperan a que estés «convencido» porque ganan más con otro cliente. Te llevan… con maestría.
En realidad la frase del chico encierra muchos mitos de la persuasión, la voluntad y el autoconocimiento.
1. La frase ignora que la responsabilidad de la persuasión recae también en el emisor: puede preparar argumentos fuertes, puede reducir la reactancia psicológica y puede adaptar el mensaje o la técnica de tal modo que no dependa de la “convicción” del receptor.
En La Comunidad no espero que la gente esté convencida, me da absolutamente igual. Lo que pido es que hagan lo que se proponen, lo crean o no. Y que lo compartan a poder ser. Y así se va evaporando la ansiedad, el stress y el sufrimiento.  
2. La mentalidad de crecimiento, ese hype americano individualista que lo ha teñido todo tiene resultados muy pobres. Pero OJO, muchas personas que leen esto les va a dar igual. Lo van a servir defendiendo. No lo digo yo: revisiones y revisiones lo que han encontrado es que si los estudios los hace la autora de la teoría hay un leve efecto +. Vaya :).
3. Lo de grit – pasión similar. No funciona. Lo que funciona es un rasgo de personalidad bien conocido y con menos marketing.
4. El cerebro social funciona mejor. Pero se entiende mal normalmente, como si fuera tomar cañas o hacer grupos sin más. El mero sentido de pertenencia, esa que la frase borra de un plumazo y pone distancia entre el profesional y el cliente, le da mil vueltas al convencimiento.
«Que no Jose, que no, que estar convencido es muy importante»
Te compro el reto.
Haz un test de CI con más o menos convencimiento.
Los resultados ya sabes lo que son. Da igual lo convencido que estés jeje. Sacas la misma nota o peor.

«Pero entonces qué Jose»

Pues está claro.

A.

Que nadie te manipule, incluso un chico majo, con tontunas de autoconvencimiento para lo que es:

  • COLECTIVO,
  • GRUPAL,
  • COMPARTIDO,
  • CO-RESPONSABLE.

B.

Que construyas un Cerebro Social real con gente que se aleja del ruido, aprende de verdad y ahorran mucho tiempo y dinero en el camino de manejarse con su propia mente.

La Comunidad

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Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

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Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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