Ni Tony Robbins ni Huberman: por qué fallan los dos modelos

¿Cómo estás?
Cuando me preguntan qué hago en La Comunidad a veces alguien imagina que es un espacio tipo:
a. «Tony Robbins»o similar con super motivación, «mentalidad», «foco», «productividad».
b. «Andrew Huberman» o similar, algo muy metódico y medido con protocolos perfectos para la «dopamina», el sueño y el ejercicio.
Ni a ni b. Más bien c. Lo explico.
Vamos con ello.
a. Conozco a mucha gente en esa línea de mentalidad – visualización – empoderamiento y les encanta. Incluso aunque no les funcione nunca. Y a pesar de todo lo comparten con otros. Nada que decir me temo.
Pero es opuesto a lo que yo aprendí.
Por si sirve: por qué puedes perder tiempo (y dinero) en ese tipo de escenarios.
1 Casi todos se basan en la PNL, un pésimo batiburrillo de los años 70 donde se confunde:
representaciones mentales con intenciones, imaginación con realidad pensamiento con accióny donde se «reprograma el cerebro».
Teniendo que el cerebro NO es un ordenador, mal vas si lo reprogramas.
Se confunde:
el cambio de lenguaje con cambio de la realidad, se exagera la plasticidad cerebral, se utiliza de forma absurda lo de visual – auditivo – cinestésico y para colmo se habla de movimientos oculares para detectar la mentira.
Cuando comento esto siempre hay alguien que se enfada con el cartero, que prefiere creer en lo que no solo no funciona sino con lo que juega con la salud, tiempo y dinero de los demás y se da de baja.

2  Aquí los problemas psicológicos complejos se reducen a fórmulas simples del tipo «cambia tu estado físico, cambia tu estado mental» o «rompe tu patrón»o «encuentra la creencia limitante que lo bloquea todo».
3 Aparece el clásico «breakthrough». Un avance «radical», siempre fruto de un seminario de fin de semana, a poder ser con mucha gente que salta, que están contentas por contagio emocional (que no empatía) y con muchos ponentes para macro eventos de desarrollo personal. No han leído Mente Salvaje :).
En realidad el cambio de comportamiento y de patrones cognitivos profundos es un proceso muy muy  lento, que requiere esfuerzo sostenido, muchísima sinceridad y exposición y, a menudo, la guía de alguien capacitado.
4 El «Victim Blaming» es clave: culparte para que seas víctima. La responsabilidad personal es algo en principio valioso, pero estos enfoques te llevan a la conclusión de que si no logras tus objetivos, es únicamente por tu culpa:
que no te esforzaste lo suficiente,
ni cambiaste tu «historia»
o no aplicaste las técnicas correctamente.
Así se ignoran por completo factores sistémicos, sociales, genéticos, ambientales y estructurales, incluso la fortuna que por cierto existe.  Por tanto, son burda manipulación.
Cuando luchas contra problemas reales, te sientes peor por no poder «superarlo».
5. Ambiente persuasivo con tácticas grupales.Se utiliza la fatiga física (eventos larguísimos), la música emotiva, la repetición de consignas, la presión social y los testimonios de caso único y mágico cargados de emoción. O sea todo lo que sabemos en persuasión científica que hace que muchas personas sean más susceptibles a aceptar ideas sin un análisis crítico. De este modo nublas el juicio, tomas decisiones impulsivas porque las emociones son «buenas»no como la razón y así compras programas + costosos en el mismo evento.
b.
Modelo Huberman, científico de Stanford con un podcast muy conocido. Mucho mejor que el anterior sin duda. En vez de «pseudociencia / coaching», ciencia de verdad.
Un salto enorme.
Pero ¿por qué no sigo ni enseño un modelo b?
El análisis es más fino…
Podríamos afinar científicamente algunos detalles:
Muchas afirmaciones se basan en estudios con ratones, no en humanos. Algunos colaboradores, por ejemplo que hablan de baños en agua fría, presentan evidencia muy leve para afirmaciones magnificadas.Otros detalles pueden ser exagerar el poder de una correlación. Ejemplo: un estudio que cita Huberman puede mostrar que las personas que se exponen a la luz solar por la mañana tienen mejor sueño, pero eso no prueba que la luz solar cause un mejor sueño.
Algo más preocupante. Hay conflicto de intereses con recomendaciones de decenas de suplementos a través de los cuales se «consigue»optimizar rendimiento, productividad, atención, sueño, ejercicio y un largo etcétera.
Problema: el tamaño del efecto de esos suplementos es realmente bajo. Poquísimos suplementos realmente son útiles.
El gran problema no es ese, aún siendo infinitamente mejor que el modelo a.
El problema es que el «yo»optimizado no funciona.
Convertir comportamientos naturales (salir al sol, tomar café, hacer ejercicio, caminar descalzo) en protocolos super «especiales»o rígidos con horarios y dosificaciones específicas, crea ansiedad (y exageración) en torno a la salud. Y despiste de lo esencial. Aunque gusta mucho a gente perfeccionista y controladora.
El sujeto de los protocolos de Huberman es un individuo aislado, que potencia su propia biología. Quizá guste más a una persona desenraizada, sin arraigo con su gente, su grupo, su ciudad, su familia, su vida. Nos pasa de jóvenes… pero lo suyo es curarlo :).
El «éxito»lo mide en métricas individuales: niveles de dopamina, calidad del sueño, tiempo de recuperación física, entrenamiento HIIT, retención de aprendizaje.
Pero tú no eres un «yo»aislado con capacidad de automejora a través de rutinas mecánicas de sol + creatina + baños de agua fría + dieta X + caminar descalzo + meditar un ratito + tomar microdosis de psilocibina.
Cuantificar no es comprender.
Medir no es habitar.
Mejorarse así no es ser.
De hecho si te dedicas a eso, de verdad te digo, que no va por ahí.
Sé sincero, honesto, no pasa nada, todos hemos caído en eso.
Pero no va por ahí… no me harás caso pero no va por ahí (tercera vez).
De hecho fragmentar al individuo que hace ejercicio por un lado, por otro cuida su dieta y por otro medita implica ahondar en la separación.
Los lazos comunitarios, la espiritualidad genuina, las relaciones humanas no aparecen no ya en el a, evidentemente, sino tampoco en el b.
La sabiduría no está ni se la espera.
Esta visión falla en capturar la dinámica compleja y no lineal de un sistema vivo.
En la tradición de los jíbaros por ejemplo no se trabaja así. ¡¡No se optimiza el yo!!
Se está en forma pero sin hacer HIIT ni aeróbico ni nada de eso.
No se camina descalzo aunque se sea indígena y no se hace por los «iones negativos».No se levanta a uno a mirar el sol para optimizar su sueño…No se toman microdosis 🙂 🙂 ni tampoco las macro para «entrar en la espiritualidad».No se habla de dopamina, afortunadamente. Ni de atención, es evidente.Nadie entrena «foco»… Es de cajón.
c.
En La Comunidad

no hacemos «PNL», ni te decimos que tienes una creencia limitante, ni defendemos el culpar a la gente de sus desdichas como si todo lo que les pasara fuera fruto de sus decisiones «libres».Tampoco te metemos en embudos de ventas, ni te atiende soporte sino Jose cada día.Tampoco hackeamos el cerebro, ni optimizamos el yo con super rutinas perfectas de dopamina.
Trabajamos con neurociencia real y tradiciones de siglos de las que he aprendido por experiencia propia, no por libros.
He pasado pruebas que la mayoría no se atreverían.
Algunas las conté en Mente Salvaje.
Por todo ello y el apoyo de los que me enseñaron humildemente puedo ayudar a los demás.
No hablo desde un conocimiento teórico de salón ni desde un cientifismo lejano de la vida ni desde una proyección cuántica esotérica.
El enfoque siempre es la persona entera, completa, no fragmentada en cuerpo-mente, mente-cerebro, ejercicio-dieta-meditación-productividad ni nada parecido. Así me enseñaron, poco a poco, a no fragmentar.
Trabajamos la salud mental completa desde una visión integrada.

Puedes empezar cualquier día en La Comunidad.
Eso sí cuanto antes entres, antes aprendes y te aligeras.

Si quieres ver qué queda cuando a los métodos se les retira el envoltorio, aquí está lo que sí hago cuando alguien se queda sin móvil y sin público: siete prácticas con siglos encima y ninguna promesa.

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Dr. Jose Sánchez

Neurocientífico social, doctor en psicología y profesor universitario. Autor de «Mente Salvaje» y «Empatía en un mundo que duele».

Si esto te ha servido...

Escribo cada semana sobre la ciencia de la mente y la sabiduría de la vida.

Y si quieres entrenarlo con otros, no solo leerlo, está Entrena tu Mente – La Comunidad.

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